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Asfalto - Días de escuela
Bien abrigado
llegaba al colegio
mil novecientos sesenta,
no hace mucho tiempo.
Sentados frente a una cruz
y ciertos retratos
entre bostezo y bostezo
gloriosos himnos rezados.
Despertamos en pupitres
de dos en dos
aún recuerdo el estrecho bigote
de Don Ramón
y la estufa de carbón
frente al profesor...
la dichosa estufa que no
calienta ni a Dios.
Suena el timbre, al fin...!
bocadillo, recreo, evasión
una tortura más
antes del juego,
la leche en polvo y el queso
americano.
Sales tú, la ligo yo
te cambio los cromos,
te juego al tacón
salta tú
y el gordo después...
apuremos el tiempo
que ya nos meten dentro.
Dos horas de catecismo
en mayo la comunión
la letra con sangre entra,
otro capón!
tarea para mañana,
puesto el abrigo
otra copla a los del cuadro
y hasta mañana Don Ramón.
Ahora tú qué pensarás,
si cuanto más me oprimían
más amé la libertad.
Es a ti a quien canto hoy,
enseña a tus hijos,
enseña a tus hijos
a amar
la libertad.
Asfalto - Rocinante
tras de una nube, algo.
Un caballo con alas se acerca a mí.
- ¿quién eres tú? ¿qué haces aquí?
has de saber que yo soy Rocinante.
Vivo alejado, el coche me desplazó.
Don Quijote me abandonó
cambió su lanza por un tractor,
Un caballo con alas se acerca a mí.
- ¿quién eres tú? ¿qué haces aquí?
has de saber que yo soy Rocinante.
Vivo alejado, el coche me desplazó.
Don Quijote me abandonó
cambió su lanza por un tractor,
harto ya.
Pobre Hidalgo, cómo luchó
quiso cambiar el mundo por sus sueños
no comprendieron, se rieron de él.
Dulcinea le convenció,
Sancho Panza se le asoció y
montaron un negocio:
una tienda de accesorios para el tractor.
Don Quijote me abandonó
cambió su lanza por un tractor,
Pobre Hidalgo, cómo luchó
quiso cambiar el mundo por sus sueños
no comprendieron, se rieron de él.
Dulcinea le convenció,
Sancho Panza se le asoció y
montaron un negocio:
una tienda de accesorios para el tractor.
Don Quijote me abandonó
cambió su lanza por un tractor,
harto ya.-
- Hiciste bien en quedarte aquí
en este valle de paz,
todo lo que allí ya no está acompaña tu soledad
todo lo bello lo he visto aquí, no necesitas más.
Puede que quieras venir conmigo
en este viaje infinito.
Vente conmigo, buen Rocinante, a descubrir lo eterno.
Bate tus alas al viento, iremos juntos
más allá.
- Hiciste bien en quedarte aquí
en este valle de paz,
todo lo que allí ya no está acompaña tu soledad
todo lo bello lo he visto aquí, no necesitas más.
Puede que quieras venir conmigo
en este viaje infinito.
Vente conmigo, buen Rocinante, a descubrir lo eterno.
Bate tus alas al viento, iremos juntos
más allá.
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