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Javier Krahe - La hoguera

 
 
Es un asunto muy delicado 
el de la pena capital, 
porque además del condenado, 
juega el gusto de cada cual. 
 
Empalamiento, lapidamiento, 
inmersión, crucifixión, 
desuello, descuartizamiento...
 todas son dignas de admiración. 
 
Pero dejadme, ay, que yo prefiera 
la hoguera, la hoguera, la hoguera. 
La hoguera tiene 
qué sé yo 
que sólo lo 
tiene la hoguera. 
 
Sé que han probado su eficacia 
los cartuchos del pelotón; 
la guinda del tiro de gracia 
es exclusiva del paredón. 
 
La guillotina, por supuesto, 
posee el chic de lo francés, 
la cabeza que cae en el cesto, 
ojos y lengua de través. 
 
Pero dejadme, ay, que yo prefiera...
 
No tengo elogios suficientes 
para la cámara de gas, 
que para grandes contingentes 
ha demostrado ser el as. 
 
Ni negaré que el balanceo 
de la horca un hallazgo es, 
ni lo que se estira el reo 
cuando lo lastran por los pies. 
 
Pero dejadme, ay, que yo prefiera... 
 
Sacudir con corriente alterna 
reconozco que no está mal: 
la silla eléctrica es moderna, 
americana, funcional. 
 
Y sé que iba de maravilla 
nuestro castizo garrote vil
 para ajustarle la golilla 
al pescuezo más incivil. 
 
Pero dejadme, ay, que yo prefiera...

Pues el Sr. juez ha decidido no mandar al gran Krahe a la hoguera ;-)

Javier Krahe

Si yo fuera mujer, minoría racial,
cristiano de base, zurdo, homosexual,
Tercer Mundo, obrero, artista,
me podría sumar a su revolución,
pero al no ser así, ofrecer mi adhesión
me parece paternalista.


Javier Krahe - Conócete a ti mismo

Conócete a ti mismo,
¿pero en qué circunstancia:
al borde del abismo,
de turismo en Francia,
en una cita a ciegas,
una cata de vinos?
Anda que no hay bodegas,
anda que no hay caminos.

En una notaría,
montándome en la noria,
en medio de otra orgía,
en Gandía, en Coria,
musicando las penas,
observando a los grajos...
muchas son las escenas,
muchos los altibajos.

Imputado en querellas,
jugando con los niños
pervirtiendo doncellas,
haciéndoles cariños,
disolviendo conventos,
de bromas o de veras...
tantos momentos,
tantas esperas.

Sintiéndome un gigante
o creyéndome un gnomo,
un día apabullante
o bastante plomo,
tiritando de frío
o muy acalorado...
ya llegará el estío,
ya pasará el enfado.

De juerga hasta el empacho,
de luto sin consuelo,
de vuelta en el despacho,
como macho en celo,
junto al río sagrado,
junto al mar de El Pireo...
eso me han enseñado,
eso no me lo creo.

Desertando del fuerte,
soltándome una arenga,
imprecando a la muerte,
deseando que venga,
una noche de luna
anhelante de besos...
canta la tuna,
cantan los presos.

Si a tal conocimiento
llegara, aunque es dudoso,
lo mismo lo lamento,
me presiento soso,
un mucho como todos,
tal vez algo más flaco,
con polvos y con lodos,
con whisky y con tabaco.

Un hombre que camina
perplejo hacia el ocaso,
un necio en su colina
que imagina acaso
que igual voy y me apiado
y me invito a una copa...
igual me doy de lado,
igual prefiero sopa.

Abandono la busca,
me reconozco al tacto
con mi sonrisa etrusca,
mi propensión al pacto,
sorteando las ortigas,
burlando los castigos.
Con mis amigas
y mis amigos.


Pedro G. - A Josese, muerto de envidia


Mira que eres canalla, ruin...
mereces castigos, embargos,
poner los dientes tan largos
a aquellos que no pudimos ir.

Y descubriendo la misma ciudad,
seguro que tan igual y tan distinta...
noches eternas, urbe variopinta
fabricando nostalgias, felicidad.

Leiva es grande, La Riviera también,
la Sala Clamores... todo está bien...
pero después de leer lo que leo

siento decirte que para poder doctorarte
necesitas ver a Krahe (¡Dios, qué arte!) 
una noche inspirada en la Sala Galileo.

Don Javier Krahe actuando en la Sala Galileo





Javier Krahe - Ay, Democracia



Me gustas, Democracia, porque estás como ausente
con tu disfraz parlamentario,
con tus listas cerradas, tu Rey, tan prominente,
por no decir extraordinario,
tus escaños marcados a ocultas de la gente,
a la luz del lingote y del rosario.

Me gustas, ya te digo, pero a veces querría
tenerte algo más presente
y tocarte, palparte y echarte fantasía,
te toco poco últimamente.
Pero, en fin, ahí estás, mucho peor sería
que te esfumaras como antiguamente.

Los sesos rebozados de delfín
que Franco se zampaba en el Azor
nos muestran hasta qué grado era ruin
el frígido y cristiano dictador.

Fue un tiempo de pololos, tinieblas y torturas...
volvamos al aquí y ahora
donde tú, Democracia, ya sé que me procuras
alguna ley conciliadora,
pero caes a menudo en sucias imposturas,
fealdades que el buen gusto deplora.

Como el marco legal siempre le queda chico,
y a eso el rico es muy sensible,
si tirando, aflojando, empleando un tiempo y pico,
se hace un embudo más flexible,
que tú apañes la ley a medida del rico
al fin y al cabo es muy comprensible.

¿Pero qué hay del que tiene poca voz,
privado de ejercer tantos derechos,
porqué al nudista pones albornoz,
qué hay de los raros, qué hay de los maltrechos?

Y tus representantes selectos, Democracia,
tus güelfos y tus gibelinos,
cada día que pasa me hacen menos gracia,
sus chistes son para pollinos.
A enmendar tus carencias te veo muy reacia
y están mis sentimientos muy cansinos.

Y como ya me aburre decir continuamente
"eso no estaba en el programa"
no cuentes con que vaya hacia ti cuatrianualmente,
no compartamos más la cama,
vamos a separarnos civilizadamente.
Y sigue tú viviendo de tu fama.

Cuando veas mi imagen taciturna
por las cívicas sendas de la vida
verás que no me acercan a tu urna.
No alarguemos ya más la despedida.

Javier Krahe - Cuervo ingenuo



Tú decir que si te votan
Tú sacarnos de la O.T.A.N.,
Tú convencer mucha gente,
Tú ganar gran elección,
Ahora tú mandar nación,
Ahora tú ser presidente.
Hoy decir que es alianza
Ser de toda confianza
Incluso muy conveniente,
Lo que antes ser muy mal
Permanecer todo igual
Y hoy resultar excelente.
Hombre blanco hablar con lengua de serpiente
Hombre blanco hablar con lengua de serpiente
Cuervo ingenuo no fumar
La pipa de la paz 
con tú,
¡Por Manitú!
¡Por Manitú!
Tú no tener nada claro
Cómo acabar con el paro,
Tú ser en eso paciente
Pero hacer reconversión
Y aunque haber grave tensión
Tú actuar radicalmente.
Tú detener por diez días
En negras comisarías
Donde mal trato es frecuente,
Ahí tú no ser radical,
No poner punto final,
Ahí tú también ser paciente.
Hombre blanco hablar con lengua de serpiente
Hombre blanco hablar con lengua de serpiente
Cuervo ingenuo no fumar
La pipa de la paz 
con tú,
¡Por Manitú!
¡Por Manitú!
Tú tirar muchos millones
En comprar tonto aviones
Al otro gran presidente.
En lugar de recortar
Loco gasto militar
Tú ser su mejor cliente.
Tú mucho partido pero
¿Es socialista, es obrero?
¿O es español solamente?
Pues tampoco cien por cien
Si americano también.
Gringo ser muy absorvente.
Hombre blanco hablar con lengua de serpiente
Hombre blanco hablar con lengua de serpiente
Cuervo ingenuo no fumar
La pipa de la paz 
con tú,
¡Por Manitú!
¡Por Manitú!


Javier Krahe - Los caminos del señor


La otra tarde en una iglesia,
que era fiesta de guardar,
me dio un ataque de amnesia
no podía recordar
a quién coño fui a rezar.
Yo que siento por Jesús,
yo que siento por Jesús
repelús.

Imaginad mi problema,
cualquier otro sin mi fe,
con seguridad, blasfema
o se va a tomar café.
Pero yo no flaqueé,
no podía estar allí,
no podía estar allí
porque sí.

"He perdido la memoria",
le expliqué a un santo varón.
"Eche una jaculatoria
o una salve a mi intención,
tengo un lío del copón.
No comprendo, ay de mí.
No comprendo, ay de mí,
que hago aquí."

"Calma", me dijo el beato,
"por mi honor de sacristán,
rezaré a San Cucufato
y tus recuerdos volverán
o sus huevos sufrirán."
Y le ató al pobre un cordel,
y le ató al pobre un cordel.
¡Qué cruel!

Recuperé por entero,
gracias a su intercesión,
la memoria y un mechero
que no entraba en la oración.
¡Eso sí que es devoción!
Le quedaba además,
le quedaba además
mucho gas.

Le di lumbre a un monaguillo
y una hostia al sacristán,
y les vacié el cepillo
a San Cosme y San Damián,
recordando que mi plan
era entrar a aquel lugar,
era entrar a aquel lugar
a robar.

Tú que nunca vas al templo,
tú que estás en el error,
toma de mi historia ejemplo,
rectifica pecador
y recorre sin temor
los caminos del señor,
los caminos del señor.
¡Sí señor!

San Cucufato (Aine Bru)

Javier Krahe

...porque no hay modo 
de ir contra todo, 
compréndelo, 
son paranoias 
de gilipollas 
como tú y yo.


La Metamorfosis de Narciso (Eugenio Salvador Dalí)




Javier Krahe - Si lo llego a saber

Anoche te vi por la calle,
entrabas sonriente a un portal.
La mano de un novio en tu talle
- morboso detalle -
me sentó fatal.

Seguro que estás todo el día
metida en la cama con él,
le obsequias tu ninfomanía,
y aromas la orgía
con rico Channel.

Si lo llego a saber,
desde luego el perfume te lo compra Rita,
si lo llego a saber,
me enamoro de otra. De ti... ¡quita , quita!
¡Quita, quita, si lo llego a saber ...!

Tampoco te hubiera comprado
el juego de ropa interior
seguro que el muy desgraciado
te lo ha desgarrado
en el ascensor.

Porque era una mano de obseso,
de cerdo, diría mas bien.
Y tú, disfrutando con eso,
de exceso en exceso,
diciéndole: ¡ven!

Si lo llego a saber,
el liguero y el resto te los compra Rita,
si lo llego a saber,
me enamoro de otra. De ti... ¡quita , quita!
¡Quita, quita, si lo llego a saber ...!

Los cuerpos más calenturientos
tendrán, digo yo, que parar
al menos en ciertos momentos,
tomar alimentos,
en fin, reposar.

Son ratos en que uno conversa,
e, igual que me hacías a mí,
seguro que le hablas, perversa,
del Imperio Persa
y cosas así.

Si lo llego a saber,
las Memorias de Adriano te las compra Rita,
si lo llego a saber,
me enamoro de otra. De ti... ¡quita , quita!
¡Quita, quita, si lo llego a saber ...!

Si lo llego a saber,
me enamoro de otra. De ti ... ¡quita , quita!
Si lo llego a saber,
me enamoro de... ¡me enamoro de Rita!
De ti ... ¡quita, quita, si lo llego a saber! 




Javier Krahe canta "Si lo llego a saber"

Javier Krahe canta "Eros y la civilización"

Javier Krahe - Eros y la civilización


Aunque he sentido al verte
un cataclismo,
ya no puedo quererte,
nada es lo mismo.
Desde que te casaste
me pongo ungüento,
bueno para el desgaste
de mi tormento.
Los dos sabemos bien,
muy bien los dos,
que ya no viene a cuen-
to, así que adiós.

Dices que malcasada,
que malherida,
eso no cambia nada,
fruta prohibida,
y no sigas charlando
que igual me enredas,
no digo yo que cuando quieras
no puedas.
Aún tienes gran poder
a día de hoy,
pero no puede ser
y ya me voy.

Que igual vas y sonríes
y tengo prisa,
puede que me líes
con tu sonrisa,
igual vas y me tocas
a tu manera,
sabiendo que provocas
en mí flojera.
Flojera y un temblor
bajo la piel,
se buena mi ex amor,
no seas cruel.

Que igual vas y me besas
como tú sabes,
con lengua y con promesas
la mar de graves,
o igual vas y me abrazas
con tanto brío
que no te desenlazas
cariño mío,
y ya no pienso más
(ergo non sum)
y al suelo vamos, zas,
y catapún.

Aquí sobre la acera
rindo homenaje
al sol por Antequera
y en plan salvaje.
Igual vas y me follas
como prefiero
y me sacas ampollas
y algún "te quiero''.
Y sale uno del bar
con su elixir,
que tiene que soltar
para aplaudir.

Y le siguen los pasos
los de otros bares.
Se rompen muchos vasos,
cientos, millares.
Se llena de cristales
todas las calle,
se cortan los chavales,
se inunda el valle,
se inunda la nación,
el porvenir,
la civilización,
el buen vivir.

Y los americanos
mandan aviones,
contra los mejicanos,
tiene cojones,
porque creen que España
está ahí abajo.
Y luego les extraña
su mal trabajo.
Sería el caos y la
guerra mundial
y a mí eso no me va,
o me va mal.

Deja esa mano quieta,
chica sonriente,
¿no ves que está el planeta
de ti pendiente?
No me acerques la boca,
no te me abraces,
quita, insensata, loca,
¿qué es lo que haces?
el fin del mundo ya,
ya está al caer
y lo mismo nos da
y es un placer.

Se llena de cristales
toda las calle,
se cortan los chavales,
se inunda el valle,
se inunda la nación,
el porvenir,
la civilización,
el buen vivir,
y los americanos
mandan aviones,
contra los andorranos,
con dos cojones.

Y lo mismo nos da,
y es un placer.
El fin del mundo ya,
el fin del mundo ya,
el fin del mundo ya,
y lo mismo nos da,
¡caray, mujer!