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Benjamín Prado - No

No es entregar el mundo al poder de la usura.
No es prohibirle al médico que cure al inmigrante.
No es sacarle a Alemania el cubo de basura.
No es mandar policías contra los estudiantes.

No es que sean los ricos los que escriben las leyes.
No es que paguen los pobres lo que debe el banquero.
No es hacerse los ciegos cuando pasan los reyes.
No es convertir la empresa en la cárcel del obrero.

No es echar de su casa al que vive entre ruinas.
No es cobrarle al enfermo por usar la ambulancia.
No es recortar maestros, ni negar medicinas,
ni utilizar las crisis para marcar distancias.

No es caminar encima de los desempleados.
No es encontrar petróleo dentro de la desgracia.
No es dar de beber sangre al lobo de los mercados.
Eso no es hoy, ni ha sido nunca la democracia.
 
 

Felipe Benítez Reyes, Joaquín Sabina, Benjamín Prado y Luis Gª Montero - Hierro con natillas. A four plumas, soneto extraviado, a Almudenita Grandes dedicado.

Almudena de hierro con natillas,
metálica de dulces soledades,
humilde vanidad de vanidades,
a sus plantas nos tiene de rodillas.

Su cielo son dos lunas amarillas,
su infierno la poesía de Luis de Sade,
su purgatorio, rancias novedades
con premios, con sorpresas, con cosquillas.

Almudena es la cena del león,
una bala de carne de cañón,
una gota de selva en la verbena,

una nota do re mi fa sol la,
el brilllo de una ausencia que se va,
no la toquéis más que es Almudena.

Benjamín, Joaquín, Angel y Luis escoltan a Almudena

Benjamín Prado - Escrito en Lisboa

Decía que se escribe porque existir no basta
y que él pasó de incógnito a través de su vida;
que ser poeta era su forma de estar solo
y que se sintió siempre 
vencido igual que alguien que sabe la verdad.

Al lado de su estatua, 
le he contado a María que Pessoa soñaba
estar lejos, aparte de quien era;
que construía ruinas 
y que algunos le llaman 
el arquitecto de lo inacabado.

Creía que esconderse era ser libre
y que cerrar los ojos le apartaba del miedo:
-Cambia por vino el dulce amor que no tendrás.

Ayer vine a Lisboa 
porque era la ciudad de ese hombre triste
que sólo peleaba para huir del combate;
que pensó que quien calla es dueño del silencio;
que no necesitaba más que siete palabras
para contar su historia:
envidio a todos porque no son yo;

y hoy me marcho seguro de que no cambiaría 
sus versos negros por la marca blanca
de tu anillo en mi piel.

Prefiero estar contigo y que me olviden
a escribir una obra maestra en la que cuente
que aún no te he encontrado o que ya te perdí.



Angel González - Me he quedado sin pulso y sin aliento



Me he quedado sin pulso y sin aliento
separado de ti. Cuando respiro,
el aire se me vuelve en un suspiro
y en polvo el corazón de desaliento.

No es que sienta tu ausencia el sentimiento.
Es que la siente el cuerpo. No te miro.
No te puedo tocar por más que estiro
los brazos como un ciego contra el viento.

Todo estaba detrás de tu figura.
Ausente tú, detrás todo de nada,
borroso yermo en el que desespero.

Ya no tiene paisaje mi amargura.
Prendida de tu ausencia mi mirada,
contra todo me doy, ciego me hiero.

Benjamín Prado y Susana Rivera en la Plaza de Oviedo
que lleva el nombre de Angel González


Joaquín Sabina y Benjamín Prado - Cristales de bohemia




Vine a Praga a romper esta
canción
por motivos que no voy a explicarte,
a orillas del Moldava
las olas me empujaban
a dejarte por darte la razón.

En el Puente de Carlos aprendí
a rimar cicatriz con epidemia,
perdiendo los modales:
si hay que pisar cristales,
que sean de bohemia, corazón.

Ay! Praga, Praga… Praga
donde el amor naufraga
en un acordeón.
Ay! Praga, darling, Praga
los condenados pagan
cara su redención.

Ay, Praga, Praga, Praga,
dos dedos en la llaga
y un santo en el desván.
Ay! Praga, darling, Praga,
la luna es una daga
manchada de alquitrán.

Vine a Praga a fundar una ciudad
una noche a las diez de la mañana,
subiendo a Mala Strana,
quemando tu bandera
en la frontera de la soledad.

Otra vez a volvernos del revés,
a olvidarte otra vez en cada esquina,
bailando entre las ruinas
por desamor al arte
de regarte las plantas de los pies.

Ay! Praga, Praga… Praga
donde el amor naufraga
en un acordeón.
Ay! Praga, darling, Praga
los condenados pagan
cara su salvación.

Ay! Praga, Praga… Praga
donde la nieve apaga
las ascuas del tablao.
Ay! Praga, darling, Praga
lágrima que se enjuaga
en Plaza Wenceslao.

Ay, Praga, Praga, Praga,
dos dedos en la llaga
y un santo en el desván.
Ay! Praga, darling, Praga,
la luna es una daga
manchada de alquitrán.



Benjamín Prado - Respuesta a un poeta

Vacía las palabras,
haz que callen,
límpialas de ellas mismas para contar tu historia.
Lo que buscas existe dentro de lo que encuentras,
como oro está en sombrío
o arco está en corazón.

Cuida que lo que dices no sea como el vaho
del que empaña un cristal
para escribir su nombre sobre un mundo vacío.
Procura que el silencio se lea en tus poemas,
pero jamás olvides
saber qué está del lado de la llave,
qué está del lado de la cerradura.

Cava el pozo de lo que nadie ha dicho
y persigue el rumor de las cosas sin nombre.
Pero recuerda siempre esta verdad:
las tormentas de arena
sólo son el desierto que avanza hacia el desierto.

Vacía las palabras,
qué más puedo decirte.
No desprecies la luz ni desprecies lo oscuro.
Vacía las palabras como quien drena un lago.


Benjamín Prado - Límite

Desde el final.
Al borde
de mí mismo.
Tan lejos.
En donde las ventanas
encendidas, son sólo otra pieza de la noche.
Detrás.
Abajo.
Al límite.
En el sitio en que todo se reúne en nosotros
igual que dentro
de un sólo hombre suena
el bosque entero.

La tarde forma pájaros sobre las azoteas.
Del color rojo sale una manzana.
En el perro que ladra
se van acumulando los tablones.
Salta un delfín
y es, durante un segundo,
parte del cielo.

Allí.
En el fondo.
Al filo.
Donde Nietzsche escribía:
"Di tu palabra y rómpete".
Donde nadie te espera.

Donde todo
esclarece,
descifra,
echa su red,
dibuja sobre ti su diana.

Camino hacia nosotros dos,
regreso
donde todo comienza.
y tú dices:
-Volver es una forma de llegar al final.
Volver es una forma de que nada termine.

Tú sabes
de qué hablo:
las cosas que no somos,
el lugar
donde están los poemas;
donde busco
adivinar quién soy, además de yo mismo."



Benjamín Prado - Mi vida se llama Bob Dylan


Hay senderos que son una respuesta al bosque,
hay palomas que mueven los mares de la luna,
hay palabras que corren por la piel como ríos,
porque existe Bob Dylan.

Hay huellas donde pueden leerse los desiertos
hay mujeres que sueñan con pirámides rojas,
hay canciones que tallan dioses en nuestro oído
porque existe Bob Dylan.

Hay jinetes que huyen con el sol en los ojos,
hay corazones tristes donde muere un océano,
hay caballos que agitan un polvo de otro mundo
porque existe Bob Dylan.

Hay hombres que transforman los sueños en dianas,
hay demonios ocultos en la hoja del cuchillo,
hay versos subterráneos en los papeles rotos
porque existe Bob Dylan.

Hay mañanas y noches
porque existe Bob Dylan.
Hay planetas y oxígeno
porque existe Bob Dylan.
Hay veranos e inviernos
porque existe Bob Dylan.

Porque existe Bob Dylan
hay fruta y hay leones.
Porque existe Bob Dylan
hay silencio y mercurio.
Porque existe Bob Dylan
hay antes y hay después.

Yo nunca he estado solo
porque existe Bob Dylan.


Benjamín Prado - Conduciendo bajo la lluvia

Conduciendo bajo la lluvia,
la luna es del color de los coches que pasan.
Atrás queda el pequeño
hotel de carretera junto a un bosque.
Conduciendo bajo la lluvia,
en los jardines públicos brillan ángeles fríos.
Atravesando calles
tranquilas,
soledad edificada.
Conduciendo de vuelta hacia nosotros mismos.
La última frontera es nuestro corazón.




Benjamín Prado - Bandera blanca

Llegaron días oscuros,
noches sumadas al hielo.
Cada mitad de tú y yo
puso su alambre de espino,
lloró cristales y astillas,
fue un soldado en las trincheras.


Tú y yo querían abismos,
tú y yo construyeron lobos;
igual que el mercurio busca
la casa en que arde la fiebre
o inventa palomas rojas
la mano del cazador.


Entonces, volvió lo azul,
se izaron las banderas blancas,
ellos dijimos perdona,
nosotros tendieron puentes,
tú vives porque yo existo.
yo moriría por ti.


Bandera blanca, mi amor.
Bandera blanca, amor mío.